Bagrecito sanguijuela de Yaracuy

Bagrecito sanguijuela de Yaracuy

Nombre científico: 

Trichomycterus arleoi

Autoridad taxonómica: 

Phylum: 

Clase: 

Orden: 

Familia: 

Género: 

Categoría: 

Criterio: 

B1ab(iii)

Nombres comunes: 

bagrecito sanguijuela de Yaracuy, bagrecito moteado del Aroa, bagre moteado de Yaracuy, Yaracuy marbled catfish, Aroa marbled catfish.

Descripción 

Pez de tamaño muy pequeño cuya talla usualmente oscila entre 4 y 7 cm de longitud estándar (desde la punta del hocico hasta la base de la aleta caudal). Su cuerpo es alargado y cilíndrico, con una cabeza muy pequeña y ojos diminutos. Toda su piel es de un tono amarillento a mostaza pálido, y presenta manchas oscuras irregulares que a menudo se concentran conformando dos bandas laterales desde la cabeza hasta la aleta dorsal. Estas motas son más pequeñas y se encuentran dispersas entre las aletas dorsal y caudal. Tiene un abdomen muy claro o translúcido, que deja ver los órganos internos. La aleta dorsal está insertada de modo posterior, por encima de las aletas pélvicas, y es del color del cuerpo con algunas manchas, mientras que las ventrales, en el caso de la aleta dorsal, son de bordes claros tal como las pélvicas. Tiene dos parches de ganchos a los lados de la cabeza, abajo y detrás del nivel del ojo, y barbillas cortas, claras, que salen de las narinas (Fernández-Yépez 1972).

Distribución 

Trichomycterus arleoi es endémica de las cuencas de Aroa, Yaracuy y Urama. Solo es conocida en arroyos de montaña, con frecuencia por encima de los 500 m, siendo escasa en el piedemonte y ausente en las planicies y desembocaduras. Originalmente fue descrita con base en 59 ejemplares procedentes del río Canoabo, afluente del Urama, estado Carabobo, y se indicaba su presencia en todos los cuerpos de agua de la cuenca del Caribe, comprendidos entre las subcuencas de los ríos Yaracuy (estado Yaracuy) y Patanemo (estado Carabobo) (Fernández-Yépez 1972). Hoy día, es probable su distribución en el cauce del Urama, donde tal vez exista una población diferente, lo que también podría ocurrir en otras pequeñas cuencas vecinas, con bagres similares. Una especie parecida se registra en las aguas del río Tocuyo. Según los registros actualizados, este pez ha sido observado en todos los ríos de montaña y sectores de piedemonte, y es muy abundante en algunos como el Tupe. Vive en las riberas o sectores someros de las aguas dulces, con poca o nula velocidad de las corrientes, asociado principalmente a sustratos de hojas y otros restos vegetales, aunque también se refugia en pequeñas piedras o entre hendiduras del sustrato (Fernández-Yépez 1972, Rodríguez-Olarte y Taphorn 2007, Rodríguez-Olarte et al. 2006a).

Situación 

Inicialmente T. arleoi fue considerada en situación de Preocupación Menor, debido a que en evaluaciones recientes, donde se dispuso de registros actualizados para las cuencas altas, se reconoció que tiene una distribución extendida y una abundancia elevada (Rodríguez-Olarte y Taphorn 2007, Rodríguez-Olarte et al. 2006b). Sin embargo, su localidad típica continúa localizada en los sectores de piedemonte y montaña en las cuencas de los ríos Aroa, Yaracuy y Urama, cuyos drenajes presentan una intervención creciente, por lo que es pertinente considerarla como En Peligro, especialmente considerando que su extensión es tan solo de 1418,40 km2. Se ha constatado que en algunos ambientes donde se desplaza puede ser numerosa y hasta dominante, estimándose que podría tolerar la pérdida de heterogeneidad de su hábitat (Rodríguez-Olarte et al. 2006a). Se ha registrado en ríos muy intervenidos, así como en los cauces dragados del Tupe (Aroa) y el Urachiche (Yaracuy).

Amenazas 

Su principal amenaza está relacionada con la degradación del hábitat. En el caso muy particular de esta especie se reconoce su tolerancia y flexibilidad de adaptación a ambientes intervenidos (por ejemplo, homogeneización del sustrato), pero también es sabido que en ciertas circunstancias ha desaparecido, tal es la situación de los afluentes del río Aroa, donde no se reportó en muestreos posteriores a la realización de dragados; no obstante, en muchos casos colonizó de nuevo los tramos objeto de alguna intervención. Otro peligro que la asedia es la sedimentación y colmatación de los cauces, donde disminuye de forma notable la granulometría y aumenta la velocidad del agua, con lo cual se elimina gran parte de su hábitat. Además, en la cuenca del río Aroa se han introducido cuatro especies de peces procedentes de otras aguas del país (especies transferidas), cuyo efecto sobre la ictiofauna regional aún no ha sido evaluado. Se estima que en el futuro sus poblaciones en las tierras elevadas puedan estar fragmentadas e inclusive desaparecidas como resultado de las intervenciones humanas.

Conservación 

Los límites inferiores de las áreas protegidas (parque nacional Yurubí, monumento natural María Lionza, y los parques recreacionales Leonor Bernabó y Minas de Aroa) incluyen los límites de su distribución. Algunas vertientes de las cuencas altas poseen relativa protección de sus afluentes, pero en otras hay una erosión y sedimentación considerables. Se recomienda la protección integral de los sectores altos de la cuenca del río Yaracuy, lo cual sería beneficioso para ésta y otras especies de la región. De igual manera, es importante evaluar las amenazas presentes y potenciales que enfrenta este bagrecito. Es necesario revisar la taxonomía de las poblaciones reconocidas como Trichomycterus arleoi en las cuencas de Aroa, Yaracuy y Urama.

Ilustrador: 

Autores: 

Douglas Rodríguez-Olarte y Donald C. Taphorn

Cita sugerida: 

Rodríguez-Olarte, D. y Taphorn, D. C. (2015). Bagrecito sanguijuela de Yaracuy, Trichomycterus arleoi. En: J.P. Rodríguez, A. García-Rawlins y F. Rojas-Suárez (eds.) Libro Rojo de la Fauna Venezolana. Cuarta edición. Provita y Fundación Empresas Polar, Caracas, Venezuela. Recuperado de: animalesamenazados.provita.org.ve/content/bagrecito-sanguijuela-de-yaracuy Dom, 16/12/2018 - 11:23

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Ilustrador: 

  • Ximenamaria Rausseo