Mero guasa

Mero guasa

Nombre científico: 

Epinephelus itajara

Autoridad taxonómica: 

Phylum: 

Clase: 

Orden: 

Familia: 

Género: 

Categoría: 

Criterio: 

A2abcd

Nombres comunes: 

mero guasa, cherna, cherne, guato, guaza, mero, mero guasa, mero pintado, mero sapo mero goliath, Atlantic goliath grouper, jewfish, goliath grouper.

Descripción 

El mero guasa es uno de los peces más grandes de la familia Serranidae en el océano Atlántico, también se conoce como mero goliath: alcanza 250 cm de longitud total, un peso máximo de 455 kg y una edad tope de 37 años (Froese y Pauly 2014). Su cuerpo es robusto, alargado, y tiene su punto más ancho ubicado a la mitad de su longitud total. Su cabeza es grande, amplia, de ojos pequeños. Posee una aleta dorsal continua con los radios de la porción blanda más largos que las espinas que los anteceden. La membrana entre la porción rígida (espinosa) y la porción blanda (con radios) presenta una muesca. Exhibe aletas pectorales redondeadas, notablemente mayores que las pélvicas. Las bases de las aletas dorsal y anal están cubiertas de escamas y piel gruesa. La caudal es redondeada. Ostenta de tres a cinco filas de dientes en la mandíbula inferior. El hecho de que porte una serie de dientes caninos cortos y poco desarrollados es útil para distinguir esta especie de otros meros del océano Atlántico. Su coloración es amarilla parduzca, gris o verde oliva con pequeños puntos oscuros en la cabeza, el cuerpo y las aletas. Los adultos manifiestan un tono sombrío. Individuos menores de un metro de longitud muestran de tres a cuatro barras verticales irregulares a los lados del cuerpo. La mitad posterior del pedúnculo caudal de los juveniles lleva otra franja similar (Heemstra y Randall 1993).

Distribución 

En el océano Atlántico occidental esta especie se distribuye desde Florida (Estados Unidos) hasta el Sur de Brasil, incluyendo el Golfo de México y el mar Caribe (Heemstra y Randall 1993, Froese y Pauly 2014). En Venezuela, los adultos aparecen principalmente en la islas oceánicas y continentales del país, con hábitats de arrecifes coralinos y fondos rocosos, aunque también se les encuentra en las lagunas litorales ricas en manglares y en las costas del Delta del Orinoco, áreas que suelen ser utilizadas por los juveniles como zona de cría y protección, aunque también es frecuentada por adultos (Cervigón 1991, Cervigón et al. 1992).

Situación 

En nuestro país la presencia de E. itajara se remonta al período Mioceno superior (Formación de Urumaco) de acuerdo con el estudio de un espécimen fósil (Aguilera, O. y de Aguilera 2004). Existe una colonia discreta en el Atlántico occidental (Craig et al. 2009). Esta especie ampliamente distribuida y de crecimiento lento caracterizado por un tiempo generacional estimado de 13,5 años (Sadovy y Eklund 1999), ha sufrido reducciones poblacionales significativas en las últimas tres generaciones (40,5 años) a lo largo de su área de localización, con base en estimaciones derivadas al menos en un 80% en datos de desembarques y censos visuales (Craig 2011). A pesar de que se cuenta con algunas regulaciones que prohíben su captura en regiones determinadas, no hay indicaciones que sugieran que la presión por su captura ha disminuido y la población se esté recuperando, por lo que la especie se clasifica En Peligro Crítico tanto a nivel nacional como internacional (IUCN 2014).

Amenazas 

La excelente calidad de su carne y su gran tamaño convierten a este mero en una especie de significativo interés para la pesca comercial y recreativa (Cervigón et al. 1992), que se realiza mediante el uso de nasas y arpón (Cervigón 1991). Las características de su historia de vida la muestran muy vulnerable a la sobrepesca (Froese y Pauly 2014). Desde 1970, se ha detectado una drástica disminución en sus desembarcos, captura por unidad de esfuerzo y talla promedio en las pesquerías regionales, por lo que se sospecha que su crecimiento poblacional y reclutamiento se encuentra en severa disminución en algunas localidades debido a la sobreexplotación (Craig 2011). Además, se ha señalado que la pérdida y fragmentación de los hábitats ocupados por los juveniles puede ser considerada otra de las amenazas que se ciernen sobre este pez (Sadovy y Eklund 1999).

Conservación 

No se cuenta con medidas específicas de conservación a nivel nacional para Epinephelus itajara. Aunque existen algunas consideraciones sobre la pesca deportiva, se sugiere regular la normativa en cuanto a la cantidad de ejemplares a extraer mediante este deporte y realizar investigaciones más profundas sobre su distribución y abundancia en las regiones costeras de Venezuela, así como sobre sus épocas y áreas de reproducción.

Ilustrador: 

Autores: 

Ernesto Ron y Yuruani Fuentes

Cita sugerida: 

Ron, E. y Fuentes, Y. (2015). Mero guasa, Epinephelus itajara. En: J.P. Rodríguez, A. García-Rawlins y F. Rojas-Suárez (eds.) Libro Rojo de la Fauna Venezolana. Cuarta edición. Provita y Fundación Empresas Polar, Caracas, Venezuela. Recuperado de: animalesamenazados.provita.org.ve/content/mero-guasa Vie, 18/08/2017 - 04:58

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Ilustrador: 

  • Pigmalion's Workshop