Tortuga verde

Tortuga verde

Nombre científico: 

Chelonia mydas

Autoridad taxonómica: 

Phylum: 

Clase: 

Orden: 

Familia: 

Género: 

Categoría: 

Criterio: 

A2acd

Nombres comunes: 

tortuga verde, tortuga blanca, tortuga, tartaruga verde, green turtle, tortue verte.

Descripción 

Chelonia mydas es la tortuga más grande de la familia Cheloniidae. Tiene la cabeza pequeña y redondeada anteriormente, de unos 15 cm de ancho (Pritchard y Trebbau 1984), y el pico córneo aserrado. En el Atlántico occidental las hembras adultas pueden medir más de 120 cm de longitud y pesar más de 150 kg (Pritchard y Mortimer 2000, Lagueux 2001). En Isla de Aves se han medido hembras de hasta 138 cm de longitud del caparazón y pesos superiores a los 235 kg (Brownell y Guzmán 1974, Fudena 2015). Su caparazón muestra tonalidades diversas en adultos, de marrón oscuro a casi negro, con listas o motas oscuras y cuatro pares de escudos laterales o costales; en las extremidades posee una uña en cada aleta (Pritchard y Mortimer 2000). Los adultos mantienen una dieta en lo fundamental herbívora, constituida por fanerógamas marinas y macroalgas e incluso invertebrados (Bjorndal 1997, Jones y Seminoff 2013).

Distribución 

La especie se encuentra en todos los mares tropicales del mundo. La mayor colonia anidadora del Caribe es Tortuguero (Costa Rica). En Venezuela anida desde Falcón hasta Delta Amacuro y en casi todas las islas (Pritchard 1982, Pritchard y Trebbau 1984, Buitrago 1987, Medina et al. 1987, Guada y Vernet 1988a, 1988b, Guada y Vernet 1992, Solé y Narciso 1995, Guada et al. 1998, Guada 2000, Guada y Solé 2000, De los Llanos 2002, García Cruz 2002, Gallardo 2007, Guevara 2008, Arias y Vernet 2009, Vernet et al. 2009, González 2010, Cisnero 2011, Pulgar et al. 2011, Vernet y Arias-Ortiz 2011, Vernet et al. 2011, Cisnero y Guada 2013, Pulgar et al. 2013, Rondón-Médicci 2013, Vernet et al. 2013, H. J. Guada obs. pers.). El área de cortejo, apareamiento y desove más importante del país es el refugio de fauna silvestre Isla de Aves (Pritchard y Trebbau 1984, Medina et al. 1987, Guada y Solé 2000, Vera et al. 2008, García-Cruz et al. 2013b, García-Cruz 2015). Las principales áreas de alimentación se encuentran en el golfo de Venezuela, la península de Paraguaná, los parques nacionales Morrocoy y Mochima, el golfo de Paria y en todas las islas (Pritchard y Trebbau 1984, Medina et al. 1987, Guada y Vernet 1988a, Solé y Narciso 1995, Solé 1997, Guada 2000, Guada y Solé 2000, Parra Montes de Oca 2002, Barrios-Garrido y Montiel-Villalobos 2003, Montiel-Villalobos y Barrios-Garrido 2008a, Barreto 2009, Pulgar et al. 2011, Rondón-Médicci 2013, Velásquez 2014). El golfo de Venezuela es crucial para el forrajeo de juveniles y subadultos de todo el Caribe y adultos que desovan en Tortuguero e Isla de Aves (Pritchard y Trebbau 1984, Guada y Solé 2000, Montiel-Villalobos 2012). Después de anidar, se dirigen hacia diferentes lugares de alimentación, como lo evidencian decenas de recapturas de tortugas de Isla de Aves en diecinueve países (Pritchard y Trebbau 1984, Solé 1994, Parra Montes de Oca 2002, Vera 2004a).

Situación 

En Isla de Aves se estimó una disminución de la colonia anidadora en un 90% desde 1879 (Seminoff 2004). Entre los años cincuenta y setenta anidaban decenas de hembras diariamente, sin embargo, el saqueo de las nidadas y la captura de hembras por parte de pescadores de las Antillas (Harris 1958, Parsons 1962, Antczak et al. 2007), redujeron la población a unas 300-500 hembras/año (Pritchard y Trebbau 1984, Solé 1992, Solé y Narciso 1995, Guada et al. 1998, Guada y Solé 2000, Vera 2004b, Rondón-Médicci 2013). El establecimiento de una base científico-naval en 1978 redujo la extracción de manera considerable, y se estimó el número de hembras reproductivas entre 344 y 1439 (Peñaloza 2000). El seguimiento entre 2001-2002 y 2005-2008 produjo un estimado de 1500-1800 hembras anuales (Vera y Buitrago 2012). Estudios demográficos recientes indican que la población ha estado creciendo durante los últimos 30 años, estimando un número de 1283 hembras en el 2009 (95% CI = 1213-1352) (García-Cruz et al. 2015), lo cual comparado con la información disponible del siglo XIX, hace razonable suponer un declive de 80% desde entonces (García-Cruz et al. 2013a). El índice de abundancia en la zona de mayor extracción de tortugas en el golfo de Venezuela fue de 1,21±0,21 tortugas/km-red*hora, valor mayor que para cualquier otra localidad del Caribe (Montiel-Villalobos 2012). Considerando que tres generaciones de la tortuga verde son equivalentes a aproximadamente ~106,5-148,5 años (Seminoff 2004), en Venezuela se reconoce que está En Peligro Crítico, según el criterio A2bd (UICN 2012a), por las cifras de Isla de Aves y al aprovechamiento de esta especie en sus áreas de alimentación en el Caribe. Sin embargo, dada la alta conectividad de sus poblaciones con las de otros países y la posibilidad de recolonización en caso de una extinción local, se ajustó a la categoría En Peligro (UICN 2012b). A nivel internacional se clasifica En Peligro (IUCN 2014).

Amenazas 

Desde el siglo XVI la principal causa de la reducción drástica de las poblaciones de tortuga verde ha sido la comercialización de sus productos (Harris 1958, Parsons 1962, Pritchard y Trebbau 1984, Lagueux 2001), disminuyendo la población caribeña a solo una fracción de lo que era en 1500 (McClenachan et al. 2006, McClenachan 2007). En algunos sitios, la captura intencional fue la principal fuente de mortalidad, destacando el golfo de Venezuela donde se estima la extracción en 3649 ± 434 tortugas/año (Pritchard y Trebbau 1984, Medina et al. 1987, Parra Montes de Oca 2002, Montiel-Villalobos 2012) para comercio y usos culturales de la etnia Wayúu (Parra Montes de Oca 2002, Barrios-Garrido y Montiel-Villalobos 2006, Montiel-Villalobos 2012) y en la cual perecen hembras que luego anidarían en Isla de Aves (Montiel-Villalobos 2012). Otra causa de mortalidad importante es la captura incidental en las redes de ahorque o de enmalle de los pescadores artesanales (Medina et al. 1987, Guada 2000, Guada y Solé 2000, Parra Montes de Oca 2002, Rojas et al. 2011, González Viloria 2013, Rondón-Médicci 2013, Balladares 2014). Los varamientos de tortuga verde entre 2008 y 2013 la ubican entre un mínimo de 14,28% (n=3) y un máximo de 27,7% (n=5) del total observado (Balladares 2014). La ocupación rural, urbana, industrial o turística de las zonas costeras, ha afectado la disponibilidad de áreas de anidación (Medina et al. 1987, Guada y Solé 2000). Aún en Isla de Aves, problemas como el exceso de iluminación, inciden en el desove de la especie (Vera y Buitrago 2012). Se han reportado fibropapilomas en diferentes localidades del país, aunque la tasa de infección es baja comparada con otras áreas en el mundo (Pritchard 1982, Guada et al. 1991, Solé y Azara 1995, Guada y Solé 2000, Vale-Echeto y Bracho 2000, Montiel-Villalobos et al. 2008b, H. J Guada obs. pers.).

Conservación 

Existen diversos instrumentos legales nacionales e internacionales que le confieren protección (Guada y Vernet 1992, Guada et al. 1998, Guada y Solé 2000, Babarro 2004). Isla de Aves fue declarada refugio de fauna silvestre en 1972, por su importancia para la especie (Gremone y Gómez 1984, Solé 1992, Guada y Solé 2000, Buitrago et al. 2008). La supervivencia anual estimada para Isla de Aves es de 0.79, la cual es baja comparada con otras poblaciones en el Caribe. Esto apoya las sugerencias previas de que en el Caribe las poblaciones de tortuga verde han recibido un mayor impacto que en otros lugares del mundo (García-Cruz et al. 2015). El análisis del ADN mitocondrial de cuatro de las principales colonias de reproducción de tortuga verde en el Atlántico, indica que las hembras de Isla de Aves conforman una unidad de manejo poblacional distinta (Shamblin et al. 2012). Análisis recientes con ADN mitocondrial demuestran que los machos de tortuga verde de Isla de Aves son idénticos genéticamente a las hembras que allí anidan, y que son igualmente filopátridos a esta zona de apareamiento, lo cual indica que las tortugas verdes de Isla de Aves son una población aún más aislada de lo que se pensaba (García-Cruz et al. 2015). Los patrones migratorios y el uso de hábitat fueron estudiados recientemente para esta población (García-Cruz 2015). Con apoyo de la Armada, el Ministerio del Poder Popular para Ecosocialismo y Aguas efectúa el seguimiento en Isla de Aves. Existen proyectos de investigación, capacitación y educación ambiental que inciden en su conocimiento y conservación, y este espacio no permite reflejarlos a todos. Un fondo para proyectos de conservación apoyó investigaciones sobre la especie (Giraldo et al. 2009). Es prioritario reforzar la vigilancia y el control en áreas de anidación y alimentación, investigar y disminuir la captura y la mortalidad incidental en las pesquerías artesanales y divulgar el estatus de sus poblaciones a lo largo de la costa y zonas insulares, con énfasis en el golfo de Venezuela; asimismo, es indispensable hacer seguimiento del efecto de la extracción en el golfo sobre las poblaciones anidadoras de Venezuela y el Caribe. Estos retos requieren aportes financieros significativos. Deberían estimarse los efectos potenciales del cambio climático en sus hábitats de anidación y alimentación.

Ilustrador: 

Autores: 

<tt >†</tt>Joaquín Buitrago, Vicente J. Vera, Marco Antonio García Cruz, María Gabriela Montiel-Villalobos, Kathryn M. Rodríguez-Clark, Héctor Barrios-Garrido, Claudia L. Peñaloza, Hedelvy J. Guada y Genaro Solé

Cita sugerida: 

Buitrago, J., Vera, V. J., García Cruz, M. A., Montiel-Villalobos, M. G., Rodríguez-Clark, K. M., Barrios-Garrido, H., Peñaloza, C. L., Guada, H. J. y Solé, G. (2015). Tortuga verde, Chelonia mydas. En: J.P. Rodríguez, A. García-Rawlins y F. Rojas-Suárez (eds.) Libro Rojo de la Fauna Venezolana. Cuarta edición. Provita y Fundación Empresas Polar, Caracas, Venezuela. Recuperado de: animalesamenazados.provita.org.ve/content/tortuga-verde Dom, 30/04/2017 - 11:03

Creative Commons Licence

Ilustrador: 

  • Ximenamaria Rausseo