Viejita

Viejita

Nombre científico: 

Bothrops medusa

Autoridad taxonómica: 

Phylum: 

Clase: 

Orden: 

Familia: 

Género: 

Categoría: 

Criterio: 

B1ab(i,ii,iii)

Nombres comunes: 

viejita, mapanare terciopelo, tigra mariposa, Venezuelan forest pit viper.

Sinónimos: 

Bothriopsis medusa, Lachesis medusa, Bothrops eneydae

Notas Taxonómicas: 

La especie fue originalmente descrita dentro del género Lachesis; después fue asignada al género Bothrops, donde permaneció hasta que fue reubicada dentro de Bothriosis. En la actualidad vuelve a estar dentro del género Bothrops, al comprobarse mediante estudios moleculares que Bothriosis es un sinónimo. Bothrops eneydae ha sido considerado un sinónimo de Bothrops medusa, pero su estatus taxonómico no está claro ya que las comparaciones no son posibles por haber desaparecido el ejemplar tipo de esta especie nominal (Campbell y Lamar 2004, Fenwick et al. 2009, Carrasco et al. 2012).

Descripción 

Serpiente venenosa pequeña (50-80 cm) con cabeza lanceolada, hocico poco pronunciado, pupila vertical con banda postocular que se extiende hasta la parte posterior de la mandíbula superior. Es de coloración variable que va desde un verde oliva hasta un marrón parduzco. Presenta un patrón dorsal formado por ocelos alternados con machas irregulares, manchas laterales de colores sólidos, vientre amarillento moteado de modo irregular y piel de aspecto áspero (Sander 1965, Roze 1966, Lancini 1986, Campbell y Lamar 2004). La especie habita a elevaciones entre 1300 y 2200 m. Se le encuentra en los alrededores de pequeños cuerpos de agua en donde suele alimentarse de anfibios de pequeño tamaño como Mannophryne herminae. También se ha reportado depredación sobre lagartijas y ratones (Lancini 1986). Bothrops medusa vive en los pisos térmicos más fríos de su área de distribución desde bosques ombrófilos subsiempreverdes hasta bosques ombrófilos siempreverdes. Es una especie simpátrica y sintópica con Bothrops venezuelensis (Sander 1965, Roze 1966, Lancini 1986, Campbell y Lamar 2004). Con probabilidad puede vivir en grupos, como sucede con otros vipéridos de tamaño y ecología similar (Turci et al. 2009, Bernarde et al. 2011). Es vivípara y poco o nada se conoce sobre otros aspectos de su reproducción o detalles sobre su ecología.

Distribución 

Bothrops medusa es endémica de la porción central en la Cordillera de la Costa, en Venezuela, con pocos registros que abarcan Aragua (Colonia Tovar), Carabobo (Borburata) y Miranda (Agua Fría, Caracas, El Junquito) (Sander 1965, Roze 1966, Lancini 1986). Reportes adicionales incluyen Altos de Pipe y El Jarillo (D. Flores obs. pers.).

Situación 

No ha sido evaluada con anterioridad a nivel nacional ni internacional. Se considera en la categoría En Peligro debido a su distribución severamente fragmentada, con una extensión de presencia (EOO) de 4579,56 km2 y una disminución continua observada en la extensión de la presencia y el espacio que ocupa, que ha sufrido por destrucción y alteración del hábitat. Esta serpiente no se ha vuelto a ver en el parque nacional Henri Pittier o en Borburata, y solo de modo ocasional se le puede encontrar en El Jarillo, Waraira Repano (antiguo El Ávila) y El Junquito.

Amenazas 

Bothrops medusa está afectada por la continua pérdida del hábitat producto de la intensa actividad agrícola (disminución del bosque nublado en donde habita a causa del aumento de los cultivos de frutas y hortalizas, por ejemplo, en la región de la Colonia Tovar y el Jarillo) y por la disminución de las áreas forestales debido al crecimiento demográfico. Los bosques nublados de Aragua, Carabobo y Miranda se consideran En Peligro, En Peligro Crítico y En Peligro Crítico, respectivamente (Oliveira-Miranda et al. 2010a). Es probable que también esté siendo afectada por la disminución de los cuerpos de agua que han provocado el desplazamiento de ciertas poblaciones de anfibios que son sus fuentes de alimento, como Mannophryne herminae (La Marca 2005b, D. Flores obs. pers.). Otra amenaza sobre sus grupos son los incendios provocados o espontáneos (por ejemplo en la periferia del parque nacional Waraira Repano o «El Ávila»). Al asociarse con bosques de temperaturas relativamente bajas, un aumento de la temperatura ambiental podría conllevar también una disminución de la humedad relativa, y así condicionar un desplazamiento altitudinal hacia cotas térmicas más bajas en las zonas más altas. Bothrops medusa es colectada de forma ilegal por el interés de mantenerla como mascota, aunque se desconoce si esta actividad extractiva sobrepasa el ámbito nacional para ingresar en el tráfico ilegal de fauna internacional.

Conservación 

Algunas poblaciones viven en áreas protegidas (como los parques nacionales Waraira Repano, antes llamado «El Ávila», Henri Pittier y San Esteban). Es posible que habite también en el Macarao, pero no se conocen reportes dentro de esta zona protegida. Anteriormente no se había evaluado el estatus de conservación de B. medusa, ni se había hecho énfasis en la amenaza que pueden tener las poblaciones de este ofidio en las diferentes localidades de su área de distribución. Si bien existen lineamientos oficiales para regular la captura de reptiles, el escaso control facilita aún su colecta para venta ilegal de ejemplares. Al ser una especie potencialmente peligrosa, los esfuerzos de conservación deberán ser más intensos y dirigidos a proteger los territorios que ocupa. Además, es preciso crear planes de conservación que incluyan concientización y divulgación sobre la importancia ecológica de esta serpiente, así como su conservación ex situ bajo la dirección de expertos profesionales.

Ilustrador: 

Autores: 

Diego Flores y Enrique La Marca

Cita sugerida: 

Flores, D. y La Marca, E. (2015). Viejita, Bothrops medusa. En: J.P. Rodríguez, A. García-Rawlins y F. Rojas-Suárez (eds.) Libro Rojo de la Fauna Venezolana. Cuarta edición. Provita y Fundación Empresas Polar, Caracas, Venezuela. Recuperado de: animalesamenazados.provita.org.ve/content/viejita Mié, 16/08/2017 - 13:30

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Ilustrador: 

  • Pigmalion's Workshop